31 octubre 2011

El origen del Halloween: La fiesta de la Muerte y de la Vida



Desde hace muchos muchos años, algo así como ocho mil, durante la llamada “Edad de Hierro”, los celtas notaron que el 31 de Octubre, era el día en que el Sol estaba en su punto más bajo en el horizonte, haciendo las observaciones en las zonas de megalitos en Irlanda y Bretaña. Se dieron cuenta que desde esos puntos, no era el Equinoccio de Otoño el que marcaba un cambio de estación, sino que era esta fecha de la cual hoy nos ocupamos. Así entonces, para ellos no terminaba el Verano con el Equinoccio, era el 31 de octubre en que los celtas entraban a etapas de oscuridad.
En lenguaje antiguo, este final del verano era nombrado como "samhraidhreadh” o Samahin, que marca el inicio de un nuevo año. Hay quien afirma que el nombre proviene del Dios Ariano de la muerte: Samana, refiriéndose a que un ciclo moría y uno nuevo nacía. Las cosechas se terminan y llega el momento de la reflexión y de la planeación… para después plantar semillas fuertes.
En las tradiciones europeas, es la noche en que el Dios viejo muere, y su pareja la Diosa Anciana lo llora o sufre por las próximas 6 semanas. 
La palabra ‘Halloween’ es una derivación de ‘All Hallow´s Eve’: Víspera de todas las almas o Atardecer Santo, puesto que en la noche del 31 de Octubre, los Dioses permitían que todos los seres convivieran: vivos, muertos y elementales como los duendes, silfos, ondinas y hadas. En este final de la rueda, llega la renovación y los portales quedan abiertos. 
Por esta razón, al estar todo tipo de espíritus conviviendo en nuestra dimensión, se comenzaron a usar pieles, huesos y rudimentarias máscaras para que los espíritus de bajo astral se asustaran y no pudieran molestar a los humanos. También se les dejaban ofrendas como comida y velas encendidas afuera de las casas para los espíritus que merodeaban en esta noche en especial
A los Papas Gregorio III (731-741) y Gregorio IV (827-844) no les gustaba la idea de una celebración pagana de tal dimensión, ya que por aquel entonces habían muchas y trasladaron la festividad del ‘Día de todos los Santos’ del 13 de mayo al 1 de noviembre para aproximarlo a la celebración pagana de Samahin. Y en México, para adecuar este tipo de festividades, trasladaron las fiestas aztecas de “los muertos grandes” del 16 de julio y la de “los muertitos” del 5 de agosto para el 1 y 2 de Noviembre. Todas las culturas occidentales se han ajustado a la antigua tradición celta para celebrar a la muerte.
La imagen popular de Halloween en que se ve a una vieja batiendo su caldero, viene de la creencia celta de que todas las almas de los muertos vuelven a su caldero (vientre) de vida, muerte y renacimiento a esperar su reencarnación. Desafortunadamente, la Diosa Anciana, la Bruja vieja, ha sido motivo de miedo para muchos y esta no es la manera en que los ancestros la veían. Ella era adorada como una mujer de poder y sabiduría, los cuales obtuvo con su edad y la práctica de sus habilidades durante toda su vida. 

Despidamos al año que hoy muere y nos llenó de nuevas experiencias.
Celebremos con alegría un nuevo año, escribamos en un papel lo que ya no queremos o no nos gusta y prendámosle fuego hoy por la noche… y hagamos nuestros deseos para el nuevo ciclo que comienza mañana primero de noviembre. Todo lo que desees en la mágica noche de hoy, se vuelve realidad si tu corazón lo pide con fe y es para tu beneficio.

La Magia es renovación, la Magia es armonizar con los ciclos de la Naturaleza y con todo tipo de espíritus, el progreso está hecho a base de ciclos: FESTEJEMOS LA VIDA EN CUALQUIER FORMA DE MANIFESTACIÓN.
¡¡¡Feliz Año Nuevo!!!… Vivos, muertos, hadas, gnomos, silfos, ondinas… Sean bienvenidos.


Un fuerte abrazo… Alda

28 octubre 2011

La Muerte, los cambios... la Transformación

La Madre Tierra nos enseña a través de sus ciclos, los mismos ciclos que pasaremos los seres humanos. Aunque a veces estamos ciegos, en algún momento nos llega la hora de segar nuestra Tierra.
La Guadaña, implacable, con sus hojas filosas corta lo que está a nuestro paso. Las hierbas, los frutos secos, las ramas… es un proceso que prepara para poner las semillas en un terreno adecuado.Las etapas terminan y las esperanzas por mejores tiempos se escuchan por doquier.  
Nuestras células nacen y mueren… solo así podemos seguir vivos, solo así podemos renovarnos. La vida se sostiene por la muerte, no por la vida. Le tememos al número 13… no le tememos a la muerte, sino a los cambios. Los cambios son el secreto de la permanencia, de seguir vivos en este maravilloso Planeta. La Muerte no es una desgracia, sino una de las mayores misericordias. Los cambios nos llevan a la transformación y nos hace ganar conciencia. Lo interesante, es saber utilizar las pérdidas para crecer. Es llegar al fondo de la alberca y dejarte impulsar por una fuerza más grande que uno mismo, para despegar a la superficie.
La Muerte, un tema que abordamos con delicadeza porque, indudablemente nos enfrenta al dolor, a lo desconocido, a lo nuevo. La Muerte, inevitable, impostergable… nos quita las máscaras, nos deja en los huesos. La Muerte a la que me refiero es tanto física como de egos.
Para avanzar hay que morir, para tener fuerza hay que morir, para elevar conciencia hay que morir. En la Muerte nos despojamos de egos, de temores, de conceptos, de adulaciones, de victorias… y nos enfrentamos a la desnuda realidad que nos aproxima más a Dios.
Resistirnos a ella es inútil. No nos enfrentamos a la Muerte, es permitirle hacer su proceso de Transformación. Es reconocerla como un ciclo no deseado pero necesario para sacudirse viejas vestiduras.
Dejarme abrazar por el Arcano XIII, no es necesario buscarlo, él ya ha llegado… me entrego a la Muerte, para que devore mis miedos, mis tristezas, mis egos, mi orgullo, mis decepciones, mis placeres, mis apegos, mis riquezas, mis amores, mis victorias, mis ideas… para que se vuelvan la composta de mi tierra, para que nutran a la nuevas semillas que plantaré, para que esas plantas tengan un suelo fértil, para que ese nuevo verdor esté lleno de vida.
Morir… para ser Inmortal. Morir… para Transformarse. Destruí para construir, si no hay fin no hay comienzo, morí para renacer.
Me resigno a tu llegada, me rindo ante ti.
Duele esta etapa, duele el paso de la guadaña, es filosa y fría, es inesperada, es violenta, te paraliza, te da miedo… duele mucho y no tengo en dónde esconderme. Duele dejar de ser niña para ser adulta, duele deshacerse de todo, duele dejar a quien tanto amas, duele encararse consigo misma y ver que no era tan hermosa, duele escuchar a la Supraconciencia… es el precio de la Transformación, es el precio de empezar a plantar las semillas desde los inicios.
De nada vale hacerse a un lado, ella ya me alcanzó. Perdiendo la esperanza, los ideales, los sueños… se pierden también los miedos. Las lágrimas nutren la nueva tierra, para recordarme que estoy aún en el Sendero, que soy humana... que todavía siento.
La Muerte, enfrentada con dignidad, es bella. Nos hace estar en soledad con ella, nos hace vaciarnos en ella. Gracias a la Muerte, regresamos a Dios. La Muerte es la gran Iniciadora.
Esta noche, me entrego a la Muerte, entro en la crisálida para que la Magia haga su labor de darle alas al gusano. Esta noche me entrego a la Muerte, para que el día de mañana mire al Sol y expanda mis alas como una bellísima mariposa.

Alda

26 octubre 2011

Las Brujas Aztecas

Dentro de los ancestros aztecas, Tlazolteotl o Ixcuiname era la diosa madre de la tierra (otras dos representaciones están en Coatlicue y Cihuacoatl). Diosa del sexo y la fecundidad, también era la Diosa de la brujería y las brujas, los hechiceros y los adivinos; de los baños de vapor, del dar a luz, de la confesión y regía la medicación mágica (actividades comunes de una bruja prehispánica y contemporánea).
Se la llamaba "la comedora de suciedad" ya que visitaba a los moribundos y comía su suciedad (los pecados que confesaban), limpiaba los pecados... quizá este sea un indicio de las "limpias" energéticas en México.
Era la Madre de Centeotl, el Dios del Maíz.
Tenía un templo dedicado, conocido como Tocititian, "el lugar de nuestra abuela".
Los investigadores mencionan que el culto a Tlazolteotl se originó en la zona de la Huasteca y después llegó a la región azteca.
Un atributo característico de Tlazolteotl es la escoba, con ella aparece representada en numerosas ocasiones. "Barrer la tierra es la operación que precede a la siembra del maíz"... ¿será esta una alusión a las escobas de las Brujas actuales?