10 septiembre 2012

Almas Gemelas

Desde los cuentos de hadas, hasta la plática con las amigas en el café, se nos afirma contundentemente que las almas gemelas viven en p
leno amor y armonía desde el momento que se conocen… ¿en serio?
Esa “otra mitad” o “media naranja”, no deja de ser tan humano como tú o como yo: tiene sus virtudes y defectos y por lo tanto, sus complicaciones.
El alma gemela va más allá de una simple atracción sexual, más allá de una conveniencia económica o afinidad intelectual.
Vamos a plantarnos en la realidad: el “alma gemela” no significa que estemos mutilados y necesitemos de esa otra parte para sobrevivir, ni que seamos nosotros mismos divididos en dos, ni tampoco significa que nuestras emociones e ideales, cultura y nivel intelectual deban ser iguales… si piensas así, ya no encontraste al alma gemela, porque estás buscando a alguien que comparta tus gustos y antecedentes. (Pido una disculpa si les cerré el libro de los “Cuentos de Hadas”).

El “alma gemela” (que pueden ser una, dos, tres, etc.), es una persona que vibra a la misma frecuencia que otra a nivel emocional y astral, y por lo mismo, al estar en la misma frecuencia, tienen experiencias similares durante periodos de tiempo similares, es decir, les pasa en la vida casi lo mismo que al otro aunque no se conozcan o no estén juntos.
En muchas de las ocasiones, ya se había encontrado a esa persona en una o varias vidas anteriores a la actual y por eso se reconoce casi de inmediato la tremenda vibración al unísono que ambos poseen. Otras veces lo confundimos solo con una fuerte atracción física… lo cual no significa que hayamos encontrado a nuestro par del zapato.
Permanecer con el “alma gemela” dependerá de varios factores, entre ellos la madurez, el compromiso y los planes de vida de ambos. Y no siempre coincidimos en alguno de ellos.

Por lo general, permanecer con esa persona es algo realmente complicado, por ejemplo, uno de los dos está casado con otra persona, o le envían a trabajar a un lugar lejano o su prioridad no es la pareja.
En estos casos se le está dejando a la mente que piense de manera racional algo que es tan simple como dejar fluir el agua.

Normalmente, las mujeres tendemos a crear escenarios a futuro sin haberle preguntado al otro: ¿cuáles son tus planes de vida?... y pensando por el otro tenemos expectativas tomadas de manera unánime, así que antes de enviar el cuento a la imprenta para que lo editen, conoce qué es lo que espera el otro en una relación.
Si hay alguien que sobresale de entre la multitud, te atrae no solo su aspecto físico o su cartera, tienen vivencias de vida similares y existe entre ustedes una conexión que sobrepasa al entendimiento, al tiempo, a la edad, a las posiciones sociales y a las distancias físicas… entonces lo más probable es que sea tu alma gemela.
Esa alma gemela está por algo en nuestra vida y nosotros en la suya. Las razones son muy diversas, pero normalmente están para enseñarnos algo de nosotros mismos, algo que resolver, algo en lo cual trabajar interiormente o algo para ser plenos.

Y ahí van a estar… para bien o para mal, para transitar este camino juntos o separados, para saber que existen esas energías afines a nosotros. Así que no te quejes si esa alma gemela es arrogante, mentirosa, problemática y otras hermosas cualidades… solo recuerda que es un reflejo de tu propia energía y evolución. Y por otra parte, si es un hermoso regalo, también es el reflejo de ti mismo.

Aprovechemos para sintonizarnos en nuestro interior y… ¡que viva el amor!

*** Alda***



26 agosto 2012

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Energía Femenina


De manera cotidiana, las mujeres me abren sus sentimientos para contarme de su profunda soledad, de su falta de magnetismo con los hombres, problemas para concebir o constantes conflictos con la pareja.
Es momento de reflexionar y a partir de ahí, realizar cambios de pensamientos y actitudes.

Llevamos más de 300 años, desde la Revolución Industrial, criando a las mujeres en un concepto masculino: lucha, competencia, frialdad.... y eso nos ha puesto en jaque como mujeres y como sociedad.
Hemos sacrificado nuestros cuerpos para lucir en los huesos, un concepto fabricado por los líderes de la moda (y que son hombres), hemos negado lo sagrado de nuestro útero y de nuestros ciclos menstruales y pensamos que es sucio y pecaminoso (producto de una visión de algunas religiones dirigidas por el sexo masculino), hemos dejado de ser cálidas y tiernas por enfocarnos en competir laboral y económicamente (y que es una característica de polaridad masculina)... en pocas palabras, en las últimas generaciones: SE NOS OLVIDÓ SER MUJERES.

Nuestro cuerpo tiene sabiduría, observen el momento de la concepción: el óvulo es pasivo, es impresionante, contiene inteligencia y es receptivo. Por otra parte, los espermatozoides van en batalla, en competencia, queriendo ser el más fuerte y el más rápido... desde ahí comienza el equilibrio de energías.

Pero nos hemos masculinizado en las últimas décadas y lo que más hacemos es acercarnos a la energía del sexo opuesto: gritamos, competimos, usamos vestimenta que se asemeja a la de ellos, vemos solo el mundo exterior (como los individuos masculinos), queremos tener muchos músculos... con todo lo anterior: ¿a qué hombre heterosexual le gustaría tener a "otro hombre" como compañera?

Con esto no estoy culpando a nadie, solo es un recordatorio del equilibrio de energías que de manera urgente debemos reestablecer.

Nuestro papel como mujeres, por naturaleza, es abrigar, acoger, reflexionar, nutrir y amar... retomemos ese papel, incluyamos estos conceptos en nuestro diario vivir.

La energía del planeta que pisamos es femenina: abriga, acoge, nutre y ama.... si no estamos en la misma frecuencia, no hay armonía, ni alegría ni felicidad.

Tu cuerpo femenino es una bendición, es un milagro de la naturaleza: admíralo, ámalo, siéntete feliz de tu cuerpo y de ser mujer... porque podemos sorprendernos de este maravilloso planeta cuando nos reintegremos a nosotras mismas.

Con inmenso amor para todas las mujeres, los hombres y este bendito Planeta...

*** Alda ***